Invitamos a invertir las reglas de lectura habituales para favorecer un acercamiento que recorra todas las fases del proceso de desarrollo desde el fondo hasta la superficie.
La sencillez y comodidad con la que hoy día se puede visitar una página web, enviarse un MMS o comprar un producto a través de la televisión interactiva, son el resultado de un proceso que, con el tiempo, ha permitido que un público cada vez mayor pueda acceder a una rica gama de servicios. Y todo esto gracias a la integración de las tecnologías digitales.
Nos olvidamos de que detrás de una simple interfaz existe una imponente infraestructura que la sostiene. La comparación más cercana, para ilustrar este fenómeno, es la del iceberg, del cual sólo se ve la punta, pero que, bajo la superficie, se prolonga en diferentes niveles de profundidad.
El proceso de desarrollo de Interattiva comprende todo un iceberg.
Para entenderlo en profundidad es necesario explorar todos los niveles: desde la base del iceberg, es decir, desde la infraestructura hardware y software de gestión de los procesos, hasta el frontend, que administra todas las actividades de CRM y las aplicaciones interactivas, y la interfaz gráfica, que corresponde a la punta del iceberg.






